Escocia es, junto a Inglaterra, la selección de fútbol más antigua del mundo. Ambas disputaron el primer partido internacional de la historia el 30 de noviembre de 1872 en Hamilton Crescent, Glasgow, que terminó 0-0. Desde entonces, el fútbol escocés ha sido fuente de leyendas y de un fervor popular único encarnado en el 'Tartan Army'.
Uno de los momentos más recordados fue el de los 'Wembley Wizards' de 1928, cuando Escocia goleó 5-1 a Inglaterra en su propia casa. La selección vivió su época dorada mundialista entre 1974 y 1990, con cinco participaciones consecutivas, aunque nunca logró superar la fase de grupos, un sello agridulce de su historia.
Tras la última cita en Francia 1998, llegaron 28 años de sequía mundialista. La generación de Steve Clarke, con Andy Robertson, Scott McTominay y John McGinn, rompió esa maldición al vencer 4-2 a Dinamarca en Hampden Park y clasificar al Mundial 2026, la novena participación escocesa.
