Inglaterra es la cuna del fútbol moderno: su federación, la Football Association, fue fundada en 1863, la más antigua del mundo, y codificó las reglas que dieron origen al deporte tal como se conoce hoy. La selección disputó el primer partido internacional de la historia, ante Escocia en 1872.
El momento más glorioso llegó en 1966, cuando Inglaterra organizó y ganó su único Mundial, venciendo 4-2 a Alemania Federal en la final de Wembley con un recordado hat-trick de Geoff Hurst. Desde entonces, los Three Lions han vivido décadas de expectativa y frustración: la eliminación en penales ante Alemania en la semifinal de Italia 1990 con las lágrimas de Paul Gascoigne, y otras tantas caídas desde los doce pasos, forjaron la idea del 'fracaso inglés'.
La era de Gareth Southgate devolvió la ilusión con la semifinal de Rusia 2018 y dos finales de Eurocopa consecutivas, en 2020 y 2024, ambas perdidas. Para el Mundial 2026, con Thomas Tuchel en el banco y una generación encabezada por Harry Kane, Jude Bellingham y Bukayo Saka, Inglaterra llega entre las grandes favoritas a romper por fin la sequía de seis décadas.
