La Federación Senegalesa de Fútbol se fundó en 1960, el mismo año de la independencia del país. Durante décadas, Senegal fue una selección secundaria en el continente, hasta que a finales de los 90 maduró una generación que cambiaría su historia.
El gran salto llegó en 2002. En su debut mundialista en Corea/Japón, Senegal venció 1-0 a Francia, la vigente campeona del mundo, en el partido inaugural. Aquel equipo de El Hadji Diouf, Khalilou Fadiga y Henri Camara llegó hasta los cuartos de final, igualando la mejor actuación africana en la historia de la Copa del Mundo.
Tras un largo paréntesis, Senegal regresó a lo más alto con una nueva generación liderada por Sadio Mané y Kalidou Koulibaly. En 2018 volvió al Mundial, en 2021 conquistó por primera vez la Copa Africana de Naciones (jugada en 2022) venciendo a Egipto en penales, y en Catar 2022 alcanzó los octavos de final. En 2026 disputará su cuarto Mundial, tercero consecutivo, consolidado como una de las grandes potencias de África.
