La Selección de Suecia, conocida como 'Blågult' (azul y amarillo) por sus colores, fue fundada en 1904 y se consolidó como una de las potencias clásicas del fútbol europeo a mediados del siglo XX. Su mejor momento llegó en el Mundial de 1958, disputado en casa, donde alcanzó la final con la generación de Gunnar Gren, Nils Liedholm y compañía, cayendo 5-2 ante el Brasil de un joven Pelé.
Suecia también logró el tercer puesto mundial en 1950 y, ya en la era moderna, en Estados Unidos 1994, con figuras como Tomas Brolin, Martin Dahlin, Henrik Larsson y Kennet Andersson. La generación de Zlatan Ibrahimović —máximo goleador histórico con 62 tantos— marcó las dos primeras décadas del siglo XXI.
Tras su última cita en Rusia 2018 (cuartos de final), Suecia atravesó un bache. La llegada de Graham Potter y el surgimiento de dos delanteros de élite —Alexander Isak y Viktor Gyökeres— junto a una camada joven le devolvieron el sitio en el Mundial 2026 a través de la repesca de la Nations League.
