Colombia llega a la última fecha del Grupo K con la clasificación en sus manos: un empate probablemente le alcanza para avanzar como primera, mientras que RD Congo, en su regreso a un Mundial tras 52 años, necesita ganar y esperar resultados para colarse entre los mejores terceros.
La Tricolor de Néstor Lorenzo se apoya en la creación de James Rodríguez y el desequilibrio de Luis Díaz, con un mediocampo de marca y salida limpia. Los Leopardos, físicos y verticales, confían en la potencia de Yoane Wissa y la experiencia de Cédric Bakambu para sorprender a la transición.
